Como-limpiar-botas-de-montar-a-caballo

Como limpiar botas de montar a caballo

La importancia de saber como limpiar las botas de montar a caballo, no es simplemente una cuestión estética. Nuestro calzado de equitación es una importante inversión, y su correcto mantenimiento ayudará a alargar su vida, además de lograr adaptarlo a nosotros para sentirnos cómodos en el momento de usarlo.

Si aún no sabes como mantener limpias y cuidadas tus botas de montar, echa un vistazo a nuestros consejos.

¿Qué necesito para limpiar mis botas de montar a caballo?

Las botas de montar a caballo de cuero son el calzado más adecuado para dicha actividad. Esto es así, porque su piel es natural, flexible, blanda, y transpirable, y por tanto, cuenta con mucha más capacidad de adaptación al pie y la pierna del jinete que cualquier otro material. También es mucho más duradero. Sin embargo, tras su uso intensivo, si no se limpian con productos adecuados que favorezcan la hidratación de la piel, pueden llegar a endurecerse o rajarse, provocando su envejecimiento, y nuestra incomodidad al calzarlas a causa del dolor e incluso rozaduras y ampollas.

Para llevar a cabo una limpieza que devuelva a nuestras botas, no sólo su brillo, sino también las reviva, necesitaremos los siguientes productos:

  • Esponjas.
  • Cepillo de cerdas suaves.
  • Paño.
  • Jaboncillo de glicerina (en barra o líquido)
  • Grasa para cuero.

No se recomienda utilizar betún ya que puede cuartear el cuero y dañarlo. Si se desea aplicar color, porque se precise embellecer la bota a causa de algún tipo de desgaste, o porque la ocasión sea especial y se desee mejorar su estética, es preferible utilizar crema de color especial para cuero de botas de equitación.

Pasos a seguir para limpiar mis botas de montar a caballo.

Una vez contamos con todos los materiales necesarios, ya estaremos listos para comenzar a limpiar nuestras botas de montar a caballo. Para hacerlo de forma correcta, tan sólo sigue estos pasos:

  1. Cogemos el cepillo, y cepillamos toda la bota, para eliminar resto de polvo y barro. Es importante hacer especial hincapié en las zonas de la cremallera para que no se obstruya, y la zona de la costura entre el pie y la suela, ya que suele acumular bastante suciedad.
  2. A continuación, humedecemos el trapo, y profundizamos por si quedasen restos de barro seco u otro tipo de suciedad más resistente. También insistimos en la zona del talón e interior de la bota, ya que es donde se acumula el sudor del caballo y si no se limpia bien, al añadir los productos de limpieza posteriores, no se absorberían bien el exceso permanecería.
  3. Ahora, echamos el jaboncillo en la bota, y con ayuda de una esponja la limpiamos en profundidad.
  4. Finalmente, aplicamos la grasa. Para ello, impregnaremos otra esponja, y untaremos la piel. La grasa nutrirá la bota y evitará la aparición de grietas. Es importante insistir sobre todo en la zona de los tobillos. Ya que, en esa localización, a medida que la piel se adapta a la pierna del jinete, se forman unas arrugas, que si no se hidratan bien, tienden a agrietarse.

[products ids=»18983, 16652″]

¿Conoces ya nuestra tienda de hípica online? 🐴 Todo lo que necesitas está 👉 AQUÍ 👈.

¿Cuándo limpiar mis botas de montar a caballo?

El mejor momento para llevar a cabo la limpieza de nuestras botas es justo después de montar. Una vez hayamos terminado de preparar a nuestro caballo y lo hayamos llevado a la cuadra para descansar, toca el turno del calzado. Preparamos nuestros útiles de limpieza y dedicamos unos minutos a limpiar y engrasar nuestras botas de montar a caballo. De este modo, dejamos tiempo al cuero para que absorba todo el aceite.

Si realizásemos la limpieza a la inversa, antes de montar, en primer lugar, el cuero no se nutriría lo suficiente, y en segundo lugar, al seguir la superficie aceitosa en el momento de subir al caballo, mancharíamos todo aquello con lo que las botas mantengan contacto, como la montura, el pantalón…

Lo que sí podemos hacer justo antes de montar, para finalizar el tratamiento de limpieza, es pulir la superficie con un trapo seco y limpio. Así quedarán brillantes y nos veremos mucho más elegantes.

[products ids=»16554, 15684″]

¿Cómo debo guardar mis botas de equitación?

Cuando engrasamos nuestras botas, el cuero tiende a ablandarse y flexibilizarse. De tal modo que, si guardásemos tal cuál las botas, por su altura, tenderían a doblarse, y con el tiempo, a causa de esas dobleces, se generarían pliegues y arrugas.

Para evitar lo anterior, lo más recomendable es introducir en su interior unas hormas que ayuden a mantenerlas erguidas y con su forma original. Las puedes encontrar de muchos materiales, como madera, plástico, hinchables, e incluso con tensores para adaptarlas al ancho de la caña de la bota. Aunque si no tienes, o no encuentras, un recurso que puede solventarte la función es utilizar botellas de agua vacías y colocarlas a la inversa.

Otro detalle importante es dejarlas guardadas en su funda o bolsa de transporte. Así evitamos que coja humedad que pudra el cuero o polvo que obstruya los poros por donde respira la piel. Más aún, si solemos dejarlas en la hípica para el entrenamiento. Puesto que es un lugar donde se levanta bastante suciedad en el ambiente.

Intenta asimismo, que el sitio donde guardes o coloques tus botas de montar a caballo, esté seco, libre de humedad y polvo, y sin contacto directo a la luz.

[products ids=»11905, 10874″]

More
articles